"...subito comprai due cavalli, di cui uno d'Andalusia della razza dei certosini di Xerez, stupendo animale, castagno d'oro; l'altro un hacha cordovese, più piccolo, ma eccellente, e spiritosissimo."

(Vittorio Alfieri, La Vita scritta da esso - 1790, 1803)

*************************
Naturalmente nessuna analogia fra me e Vittorio Alfieri. Riporto le sue parole perché mi sarebbe piaciuto vivere in Andalusia quando ci venne lui.

Visualizzazione post con etichetta Ma Jesús Hubieran Mata. Mostra tutti i post
Visualizzazione post con etichetta Ma Jesús Hubieran Mata. Mostra tutti i post

mercoledì 20 giugno 2012

PASEO, INCLUSO UN POCO ARBITRARIO, ENTRE LITERATURAS: La gran poesía preislámica

Sumario:
La edad preislámica y la sociedad beduina en la interpretación de F. Corriente;
Las diez Mu'allaquāt; d. La discusión sobre la autenticidad.
El poeta 'Abīb b. al'Abraş al'Asadī
Pasajes significativos de su casida;
Bibliografia

La edad preislámca y la sociedad beduina en la interpretación de F. Corriente

El edad preislámica es llamada por los árabes Yahilliyya, edad de la ignorancia: “es decir, la desproporción entre ofensas y represalias” (Jaime Sánchez Ratia: Treinta poemas árabes en su contexto. Madrid 2006. Ediciones Hiperión; p. 23 ). En el último siglo de esta edad, que precedió la llegada de Mahoma, fue notable el desarrollo de la poesía. El contexto social en que nació esta poesía era esencialmente el de las tribus de beduinos nómadas: en cada tribu, se agrupaban familias y clanes que contaban con un ancestro común, real o imaginario y mítico.
Me parece que la descripción del ese ambiente es particularmente eficaz en el libro de Federico
Corriente Córdoba y de Juan Pedro Monferrer Sala: Las diez mu'allaqāt (Hiperión, Madrid 2005), así que voy a mencionar unos pasos de esta obra: Lo que une a los miembros de una misma tribu es el vínculo de sangre, ya sea real, ya supuesto, considerándose todos parientes en sentido lato...” (p. 59) […] El vínculo de sangre, sea real o presunto, como ya se ha dicho, crea la solidaridad entre los miembros de la tribu, donde el honor y el deshonor de cada miembro repercute directamente en todo el grupo. Una maldición no recae sobre un único individuo, sino que abarca a toda la tribu. La obligación más grave que recae sobra el nómada es la de vengar la sangre (ta'r), cuando hubiera motivo para ello (p. 60) […]. En este ambiente se establecen los perfiles morales del beduino: crueldad y violencia, para defender su único medio de vida y de propiedad mobiliaria, su ganado; rapiña, para arrebatarlo a los otros, como la de todo el que conoce miserias; solidaridad al grupo (cașabiyyah), única garantía di supervivencia del individuo en un medio despiadado; identificación con la naturaleza ruda pero lírica, como en todas las estepas donde la soledad engendra melancolía y sentimiento […]; fuerte patriarcado dentro de la jerarquía tribal, que garantiza la unidad de mando y opinión y el éxito en la lucha por la vida, a menudo armada[…] (pp. 60-61). Hasta en sus creyencias, el nómade difiere del sedentario agrícola, que se muestra, en asunto de religión, interesado, pero simple y crédulo hasta la necedad, zumbón y desconfiado de su clero, pero temeroso de sus poderes, y siempre tendiente a concretar y a antropomorfizar sus dioses en la madre tierra que lo sustenta y en objetos palpables; el nómada, en cambio, es más dado a la metafísica, cree en un Ser sobrenatural, inefable e inconcretable, cuya esencia sólo simbolicamente se infunde a objetos materiales, poderoso, conocedor del oculto, señor absoluto de vidas y haciendas, aunque en última instancia en sus inescrutables designios, generalmente disinteresado en la conducta humana, que ha de gobernarse no por la esperanza de retribución de ultratumba, sino por el respeto de sí mismo y de la propia fama de la persona y sus descendientes. (p. 61)